Ir al contenido principal

Escribir para que me amen


Hoy he leído algo que me ha dejado rumiando su significado el resto del almuerzo:
“Es que tu escribes para que te amen”…entonces he dejado de leer el resto y he despertado de ese sueño de mediodía en donde confesaba mi verdad a un extraño.

Si yo escribiera para que la gente me ame, creo que no me castigaría tanto, ni seria tan contradictoria…probablemente escribiría cada post citando a autores y películas…a directores famosos, a pintores que me impresionan…probablemente intentaría parecer algo diferente a través de ese modo…intentaría vender una imagen culta y cuidada de mi…de una mujer que merece ser invitada a tomar una taza de café o una copa de vino en cualquier lugar del mundo…porque tiene la dicha de saber mas que el resto sobre las ciencias, artes y cultura.

Si yo escribiera para que me amen…daría un mensaje subliminal de que soy hermosa, de que no tengo que usar lentes para arreglar mi cara de loca…de que no tengo el cabello revuelto sobre mi cráneo duro…. ni el tamaño promedio de una peruana común…ni los 60 kg. Correspondientes más a tejido adiposo que a magra figura…intentaría decir que mido 1. 80, que soy despampanante y que tengo la nariz pequeña…me retrataría bella y pondría talvez fotos de partes de mi rostro que no considero desagradables… diría que mi abdomen es plano, que mis glúteos firmes, mis piernas torneadas…que no me considero fea…que soy solo diferente.

Si yo escribiera para que me amen…diría solo cosas buenas de mi, que la gente pudiera tomar como adorables…no seria vulgar en mis post…no escribiría tanta grosería sin otra utilidad que hacer mi lengua fuerte, para cuando me sea necesario...escribiría menos sobre erotismo mal comunicado…diría que soy una virgen loca en busca del amor correspondido…mas bien intentaría hacer un blog poético y suave…en donde la culpa y el remordimiento no tuvieran cabida…solo la belleza de parajes irreales y de sentimientos níveos…

Si escribiera para que me amasen…iría buscando otros blogs por medio mundo y alabaría no al ritmo en las letras de quien lo escribe…no a esa forma clara de decir las cosas a través de sus letras o tal vez de no decirlas…sino que intentaría lisonjear al ego de quien lo hace con palabras de niña tonta, para que me visiten mas a menudo…entraría y comentaría no sobre el escrito sino sobre la persona…y diría siempre “me encantas”, “eres fenomenal”, “eres mi héroe”, “sigue escribiendo para mi”…”lo que has escrito es esto que yo siento y que yo interpreto como mío”

Yo no puedo escribir para que me amen…porque no soy una persona a la que se pueda amar sin caer en contradictorios como “ te amo por eso te dejo”..., así de simple…porque no soy quien quisiera ser…lo que pude ser…o lo que la gente espera de mi…No puedo escribir para que me amen…porque yo no puedo amarme…porque sigo castigándome por la persona en la que me he convertido…porque aun no puedo aceptarme…porque no me siento bella, ni inteligente, ni interesante…ni tengo autores rusos en mi repertorio…operetas en mi discman…la habilidad de hablar varios idiomas para salpicar lo que escribo…ni amigo famosos que me acompañen en mis paseos a la luna…no tengo nada en mi que no sea humano y por lo tanto fácil de olvidar.

No puedo escribir para que me amen…porque yo no busco a nadie…porque cada vez que amo de lejos a una persona que me impresiona con sus letras, trato de alejarme lo suficiente para no parecer promiscua…porque a veces siento que lo soy…cuando mi corazón se ve ocupado por las letras/dibujos/canciones de tanta gente brillante y me siento imposibilitada de darles lo mismo que ellos me dan a mi…de darles esa belleza de letras y cuentos estructurados…de darles esa poesía que emana en cada línea que leo de ellos…
Tal vez lo único que puedo hacer entonces es ofrecerles un trozo de mi cuerpo…una oreja…una pestaña…una falange torcida…una comisura labial…porque es necesario dar de si algo para sentir que amas…y yo no tengo nada mas que este cuerpo miserable que desaparece en las líneas de mis textos…solo tengo este verbo torpe…y no quisiera tenerlo…porque tal vez tengas razón y escribo para que me amen…pero se que no lo merezco.

Una mujer se castiga entonces, ¿para ser aceptada a pesar de todo lo feo que pueda pintar de si misma? ¿para que alguien lea entre líneas y sienta que puede amarla, no por lo que dice…sino por todo lo que calla? ¿Entonces yo escribo para que me amen? ¿Esa es la conclusión?
15 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Amante Ideal

"Alguien que conozca todas tus mierdas y no te joda por eso. O mas bien que te joda, pero que te joda bien" Esa es la definición que él me da cuando le pregunto quien sería su amante ideal. Me río entonces, como no lo hacia hace días. Es refrescante poder discutir sobre sexo en voz alta. Llevo un par de semanas pensando que le he perdido la curiosidad a enfrentar  tener nuevas relaciones, cada vez que llego al asunto doy un largo rodeo y cambio de tema.

Tengo que reconocer que la vida se pone mejor cada día, tan mejor que espero con ansia que me despidan del trabajo para poder invertir todos mis ahorros en un viaje que dure un par de años por territorios desconocidos.
Luego pienso en la salud de mis padres y me deprime la idea de que no podría irme sabiendo que aun me necesitan.  Que no sabrían a quien llamar si algo malo sucede. A cierta edad si no haz hecho todo lo que se te vino en gana te terminan atando el amor por  los hijos o los padres  eternamente a casa; ante cualq…