Ir al contenido principal

Ruido



Ruido...en la calle hay ruido y yo no se irme aun...Aun no, porque aun me siento a salvo...nadie me ha sacudido del nido...sigo oculta aqui, disfrutando de un verano que no se larga del todo...y calentando mi espalda por la mañana mientras me desenrredo el pelo...sentada en el medio del patio...Me gusta el ruido...el ruido me mueve a escribir...me gustan las cosas que me despierten...que me punzen y agijoneen...es malo aceptarlo?...

Todo lo que he escrito, lo he hecho en la mitad del ruido de los cyber...en la mitad de una cancion a todo volumen...a la mitad de mi propio ruido interno...de despeñar de penas y recuerdos...por eso escribo asi...la mayoria de veces anárquica, incoherente...con melancolía...y me refugio en los puntos suspensivos...como las notas discordantes...como los números primos que alcanzan su propio universo a la mitad de la nada...estos puntos suspensivos, son mi cable a tierra, cuando las palabras me hacen salir volando...Es malo decirlo?

Ruido...hay ruido en la ciudad...pero no el suficiente...cada vez que hay ruido me tejo una burbuja de colores y nácar en donde me dejo ser...invento mi silencio...y el silencio inventado siempre será mejor que aquel silencio impuesto...asi escribo yo...pero cuando leo... Ay! cuando yo leo...necesito que todo el mundo se vaya...desearia ese tour por las paginas escritas...por los libros viejos...sin la compañia de una sola nota musical...desearia zambullirme en esas letras sin sonidos extras...que me dejen caer en el hipnotismo de aquellos que escriben con belleza.

El ruido me cerca...es una trampa para mis ideas dispersas...con este ruido escribo cuento sucio...con este ruido escribo lo que quiero...asi sin excusas ni rodeos...No tengo belleza para mostrar...este es mi rincon personal...y lo adorno de lo que deseo...Ruido, ruido, ruido, mas ruido...no se acerquen los que quieran hallar paz...hallar silencio...Aqui solo hay ruido...esta es la opertura a mi mundo interno.
7 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Amante Ideal

"Alguien que conozca todas tus mierdas y no te joda por eso. O mas bien que te joda, pero que te joda bien" Esa es la definición que él me da cuando le pregunto quien sería su amante ideal. Me río entonces, como no lo hacia hace días. Es refrescante poder discutir sobre sexo en voz alta. Llevo un par de semanas pensando que le he perdido la curiosidad a enfrentar  tener nuevas relaciones, cada vez que llego al asunto doy un largo rodeo y cambio de tema.

Tengo que reconocer que la vida se pone mejor cada día, tan mejor que espero con ansia que me despidan del trabajo para poder invertir todos mis ahorros en un viaje que dure un par de años por territorios desconocidos.
Luego pienso en la salud de mis padres y me deprime la idea de que no podría irme sabiendo que aun me necesitan.  Que no sabrían a quien llamar si algo malo sucede. A cierta edad si no haz hecho todo lo que se te vino en gana te terminan atando el amor por  los hijos o los padres  eternamente a casa; ante cualq…