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Mar Encrespado


Se ha nublado el cielo y el mar se ha encrespado, una mujer a la deriva contempla la venida de una balsa que pueda llevarla lejos. La playa está vacía, la arena ya fría, la mujer espera como si fuera a volverse real su inútil fantasia. A la orilla de la playa la mujer y su vestido delgado constriñen su pupila intentando captar la inmensidad de esa lejania y volverla suya, apresarla entre sus manos, hacerse esclava y señora del mismo ser que se avecina.

La mujer espera y la lluvia, va cubriendo su cuerpo delgado, pega el vestido claro a su figura oscura y hace que debajo de el refloten dos pezones un vientre y un monte púbico. A lo lejos la gente se aleja de la playa, viene un huracan gritan, " nadie sobrevivira"...ella no escucha, en el centro de la tierra segura, no hay nadie para que pueda hacerla suya, a nadie desea ella más que a la imagen del que viene en su balsa pequeña, aquel que la ha llamado en sueños, el que le ha dicho que seria suya.

La lluvia sigue cayendo y la costa va quedando vacia, las palmeras se azotan junto al mar, las olas se levantan majestuosas, Neptuno está colérico, el cielo ahora está oscurecido. En el caos del inicio y el fin ella sigue esperando con las palmas abiertas, esperando a que él le tatue en la piel su destino.

En la tierra segura ya no queda nadie a quien ella desee. La mujer anhela el mar y volver a su cardumen de sirenas coloridas; la mujer busca la libertad aunque ésta la lastime. La mujer se desnuda, ya no hay mucha piel que mostrar...la costa está vacia, ya no se oyen los gritos de nadie. A lo lejos un hombre se acerca con su pequeña balsa en la cresta de una ola y ella lo ve venir, mientras una el mar inmenso la engulle y la vuelve nada.

(Febrero 2006)


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