Ir al contenido principal

Despertar de Lunes

Free Image Hosting at allyoucanupload.com

Es lunes, estoy triste pero nadie la sabe. Igual que una enfermedad la tristeza ha vuelto a tocar mis músculos y a hacerlos lánguidos. A volver mis párpados pesados y mi boca mustia. Nadie lo sabe, incluso me levanté temprano, saqué la basura e hice bromas con mi hermana. Creo que sirvo de actriz, porque ya no me resulta difícil fingir que todo está normal.

Claro, ahora me siento mejor porque se que solo es tristeza. Que pasará, que bastan dos días para recuperarme y estar bien dentro mío aunque en la mesa esté callada, porque estoy planeando un nuevo viaje, una nueva estrategia, maquinándome un nuevo sueño, que me haga soportable esta forma de vivir sin nadie.

Antes vivía en melancolía, antes no era tristeza, sino dolor lo que sentía. Ahora se diferenciarlo. Cuando terminé con él, cuando la vida se me hizo trizas y todos los puentes que había tendido con la felicidad se cayeron y me quede sola, en un risco al que nadie era capaz de llegar, sentía dolor. Dolor cuando despertaba y cuando me iba a dormir, nada lo calmaba. Pude saber que la depresión es mas que una pose intelectualoide o una enfermedad que se cura con pastillas. Era algo tangible en el centro de mi. Un dolor que oprimía el pecho y me hacía llorar incluso estando dormida.
Solo abría los ojos a un nuevo día y estaba ese dolor en mí, invadiéndolo todo. Era tan intenso, tan persistente, que la única forma de escapar de él parecía la muerte.

Ahora ya no siento ese dolor. Mi tristeza es una imitación vaga de mi antigua depresión, que se oculta en la penumbra esperando el menor descuido para atraparme de nuevo. Yo sentía dolor en mi ser, un dolor que de solo recordarlo, me genera pánico. Que de solo saberlo erradicado de mí, me deja respirar tranquila y saber que mi tristeza no es la gran cosa, que pasará y se diluirá como todo. Que puedo sobrevivir a ella y con ella.

Es lunes, hoy parezco mas habladora que lo normal. Incluso le confesé a mi hermana que he estado llorando estos días. Ya no me da vergüenza y ella no se asusta. Tampoco culpa a alguien de mi tristeza, se ríe conmigo y ambas nos reímos de las malditas hormonas, de ser mujer y tener días de llantos sosegados que nadie puede calmar.

Quisiera decirle más, explicarle, pero se que es mejor dejar pasar todo. Soy muy joven para hacerme tantas preguntas, deberían hacerme una lobotomía para que deje de pensar tanto, en eventos que no puedo solucionar. Deberían tajarme el corazón, arrancarme los ojos, deberían evitarme esta existencia de despellejo. Deberían transplantarme el alma a una mas dura. Ser mujer es una mierda, ser hombre tal vez igual. El problema es tomar conciencia de ello. Pasar un lunes pensando en una forma de no serlo.

Bueno, Es lunes, estoy triste pero nadie lo sabe. Me voy a tomar un juguito al mercado, a caminar un poco, que sé yo a hacer cualquier cosa hasta que se me pase esta sensación de vacío. Hasta que pueda volver a ser la buena amiga, que entiende todo y a todos.

11:30 p.m.

Maldito Lunes no se acaba nunca… Al menos ya es martes al otro lado del mundo y en algún lejano lugar han comenzado a volar las mariposas.
Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Amante Ideal

"Alguien que conozca todas tus mierdas y no te joda por eso. O mas bien que te joda, pero que te joda bien" Esa es la definición que él me da cuando le pregunto quien sería su amante ideal. Me río entonces, como no lo hacia hace días. Es refrescante poder discutir sobre sexo en voz alta. Llevo un par de semanas pensando que le he perdido la curiosidad a enfrentar  tener nuevas relaciones, cada vez que llego al asunto doy un largo rodeo y cambio de tema.

Tengo que reconocer que la vida se pone mejor cada día, tan mejor que espero con ansia que me despidan del trabajo para poder invertir todos mis ahorros en un viaje que dure un par de años por territorios desconocidos.
Luego pienso en la salud de mis padres y me deprime la idea de que no podría irme sabiendo que aun me necesitan.  Que no sabrían a quien llamar si algo malo sucede. A cierta edad si no haz hecho todo lo que se te vino en gana te terminan atando el amor por  los hijos o los padres  eternamente a casa; ante cualq…