Ir al contenido principal

Escribiendo desde un Ciber

Hoy estoy escribiendo de nuevo desde un ciber. es raro, es como al inicio cuando salía de las clase de francés y mientras esperaba que abrieran el restaurante me metia a un ciber y empezaba a escribir comno loca. sin mayúsculas, con faltas ortográficas, con párrafos y líneas huérfanas. por suspuesto, sin tildes.

la cultura de escribir desde un ciber me hizo olvidar las tildes, dadoq ue siempre cambiaba de teclado y en algunos ni siquiera aparecía. a veces no existían ni Ñ y esas letras se volvieron preciosas para mi. Tanto que tuve que elaborar nuevos correos por no poder tener el acceso a mis claves llenos de letras que los teclados gringos no tienen.

Durante un buen tiempo escribí en cibers, cabinas, lugares llenos de humo y ruido. escribía como ahora, alucinada, sin mirar bien lo que hacía, sin corregir nada ni poner dibujitos. escribía como huyendo de la realidad que mor´día los talones me tiraba del cabello, intentaba desnudarme en esa loca carrera a MOSTRARME. porque para mi eso era escribir, solo el hecho de mostrarme, de abrir todos las grietas y dejar que entre el sol a cada herida, a cada secreto que yo temía a mi misma confesarme.

al inicio solo hyablaba de lo malo que me pasaba, de las cosas que me hacian sentir de alguna manera sucia, de alguna manera MALA. Por suerte Rafa me ayudó en eso, las mujeres suelen sentirse culpables por el sexo, en realidad TODAS las personas, como si el hecho de ejercer placer fuera demasiado pecaminoso. Como si el hecho de tomar lo que se quiere a la hora que se puede fuera condenable.

escribía como loca, como ahora, sin importarme nada ni nadie. Solo desaguar esas ideas y quedarme vacía, serena, con la mente en balnco almorzando en silencio. a veces quisiera tener una cámara fotográfica para atrapar esos momentos que veia mientras pseaba por la ciudad, esa veredas, esos a´rboles con el sol filtrándose, esa gente rara, esa gente loca que se sentaba en las veredas a fumarse la yerba que a mi me asustó siempre llegar a probar.

yo he escrito asi, con ruido, con gente alrededor, con música a todo volumen, como ahora. extrañando als letras "ñ", las tildes, un teclado que me conozca, como un buen piano que pide ser tocado.

Y yo una aprendiz de mujer, atreviéndome a escribir de mi, de loq ue me pasaba pr la mente, de loq ue discurría bajo mi carne, entre mi piel, en mi ombligo, como centro de un universo que nadie quería explorar lo suficiente.

Y hora heme aquí, de nuevo como al inicio. Pero ahora la gente me conoce y yo me atrevo a conocerlos, a hablar un buen rato, a dejarme ver. y ese a veces es el problema aunque ya no jode tanto. no jode porque pase lo que pase yo se quien soy y a donde voy. No comencé a escribir para agradarle a nadie, ni para hacer un círculo social que me ayudara en mi vida real, a sentirme importante por uno que otro amigo de apellido raro. yo comencé a escribir porque me volvía loca con todo lo que tenia por decir y simplemente quería sacarlo afuera. y alguien me dijo un día que seguro era una gorda, poco agraciada de las que abundan escribiendo desde al anonimato y entonces me dio risa y dije Me importa un carajo, vamos a poner fotos y ahí empezó lo del ego en collage, lo de las fotos a medias, lo de mostrar mas y aun así seguir ocultándolo todo.

Nos e prque estoy aqui, se supone que venia a escribir ese cuento que se me ocurrió mientras dormía y que me muero pro escribir. pero ya no me agrada escribir desde el laptop, no me agrada escribir en silencio, pensando que alguioen llamará por teléfono, que la vecina vendrá para que vaya a hacerle una visita médica a su madre, que el cuidante interrumpirá con un recibo atrasado. No. me agrada venir aquí y poder estar en una burbuja de ruidos ininteligibles, apartada de todos. prefiero estar aui, recordando como fue al inicio ese amor con el teclado de otro, ese pudor desgastado al ver mis fotos en una pantalla, esa sensación de llegara al éxtasis cuando doy dfin a una idea, a una línea, a un párrafo entero, que ya no me acorralará en la snoches de insomnio, que será sembrado en la cabezita de alguien más. alguein que quiera leerme, no porque soy buena gente y me porto bien con todos, no porque un día narré mi historia de amor/desamor, de esos días en que me levantaba sexual y escribía para que se me pase. Solo que alguien mas me lea, porque le da la gana el hacerlo, dia tras dia, como si pudiera entender lo que digo, como si estuviera emebebido conmigo en esa droga que es darse ENTERO, sin máscaras, sin cursilería. darse y decir A LA MIERDA! esto es lo que quiero hacer el resto de mi vida.


Hoy arreglé la sección favoritos del lado derecho de mi blog. esa que está arriba de mi Ego en collage y que nadie lee ni sabe para que sirve. revisé mis escritos de cuando empecé , mis relatos, mis cuentos. todo un viaje a lo que soy y he sido. me agrada estar aquí y escribir para mi y de vez en cuando hacerlo para el resto, para que entienda, para que crea que entiende y sentirme feliz, que en medio de esta ciudad caótica aun haya gente que prefiera leer esto que mirar la tv.

Un abrazo orgásmico desde el ciber sin nombre.

A mitad de mis recuerdos en la tierra del olvido.
16 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Olor a hembra

Hoy recordé a qué huele una mujer...Me refiero a una mujer normal...sin perfume, sin artefactos, sin nada. Que perturbador. Millones de recuerdos vinieron a mi, allí desnuda bajo la frazada tibia, la sábana enrrollada en los pies, inmóvil con las manos en el vientre, esperando como un capullo. Como alguien muerto.

¿De dónde sale ese olor? Me pregunté. ¿Emana de su cuerpo, su pecho, su piel? ¿No lo calman el jabón, el perfume ni las cremas? ¿Puede ser tan imperceptible como intenso? Algo a lo que te acercas y te marea, te tumba de la impresión de no ser ningún olor conocido.

Trato a diario de cubrir mi olor, me avergüenza, pues me identifica. No creo que hieda, es más alguno que otro hombre ha comentado que mi olor natural es rico..delicioso según el más poético. Un olor que aguarda aquí cerca del cuello, en la nuca, por los hombros. Un aroma de mujer que me va cubriendo como un disfraz invisible, mientras aguardo al acecho. Un perfume tuyo, exquisito- dicen con ensayada destreza.

Yo ento…