Ir al contenido principal

Cuento Sucio ( 6)

Eduardo abrio la puerta, con ojos hinchados y el cabello hecho pino por la gomina; no se habia percatado que habia pasado toda la tarde durmiendo y flotando en recuerdos que unian su vida a la dulce Andrea.
Era Guillermo, venia a lo de siempre y ya ni siquiera el portero se admiraba que llegara a las 11 de la noche al edificio preguntando por el Ingeniero Glez, es mas , ahora ya ni le preguntaba, solo le abria la puerta y el subia las escaleras con su caminar de pies juntos.

- ¿ que te pasa compadre? Parece que te hubieran hecho llorar- dijo mirando a Eduardo todo descompuesto y aun insomne en la realidad cotidiana que lo separaba de sus ensueños con Andrea.


- Nada nuevo, sientate- dijo Eduardo sin mucho animo. Con Guillermo no tenia nada que perder, asi que podia ser amable o no, Guillermo siempre volveria a casa a pedir mas de lo que Eduardo vendia sin pudores.

Se arrojo al sillon de cuero negro y solto un suspiro.

- Oye " July" esta casa parece un panteon, con todos estos colores funebres y tus lamparas huachafas. Ya deberias cambiar la decoracion, porque si alguien entra aca sin preguntarte nada te llevara derechito a la carcel, por esos gustos tan feos- y rio enseñando sus dientes pequeños.

Guillermo era todo un " chester" con sus cabellos dorados y la cara pecosa, pequeño y con estrabismo del ojo izquierdo que se acentuaba cuando se ponia nervioso. Habia viajado toda su vida y se sentia con el derecho de criticar a todo y a todos, especialmente a Eduardo que jamas decia una palabra demas ante el .

Cogio el pequeño paquete que le acerco Eduardo y se lo coloco feliz en el bolsillo, luego sonrio como un niño con su golosina y siguio molestando
- Oye July, cuando nos traemos unas hembritas?

- Ya te dije que no me sigas llamando " July", para todos soy Eduardo y ya deberias olvidar el otro nombre.
Guillermo solto una carcajada, por el enfado de Eduardo y su obsesion de perseguido.

- Esta bien, como quieras " Eduardo", pero para mi siempre seguiras siendo Julio, asi que no me vengas con tus huevadas a estas alturas del partido. Con esa pinta a veces ni yo te reconozco, asi que relajate y disfruta tu vida de millonario antes que se te acabe, que hasta vecinita rica tienes.

Eduardo dejo de caminar hacia la cocina de donde iba a traer hielo y giro en sus talones
- ¿ Cual "vecinita"?
- Ella pues, la flaquita que siempre esta en la terraza cuando vengo. Hoy me la cruce en las escaleras y me fije que no esta tan mal, flaquita y paliducha como te gustan a ti.

Eduardo se dio cuenta entonces, que hablaba de Pilar, su vecina taikondista.

- Si te refieres a la tia de al lado, pierde toda ilusion, es una histerica que no habla con nadie. Hasta ahora no la he visto salir con nadie.
- uy! no me digas que las estas vigilando " July",que ya has vuelto a las andadas.

- No la vigilo- dijo Eduardo molesto al verse descubierto- solo que trabaja para la fiscalia, asi que es mejor tenerla chequeada, por si algun dia se nos pone fea la cosa.

Guillermo, se sento en el mueble con la espalda derecha y las cejas arqueadas

- Es juez? Si quieres le damos vuelta...
-No, huevon. No es juez es solo una tia histerica, que no sospecha nada. Dejala en paz.

-Hmmm...

Guillermo se quedo pensativo, sus ojos de ardilla se movian freneticamente a causa de la excitacion que anteceddia al goce de esa noche.El ojo bizco parecia un pecesito tratando de salir del agua. Habia sido mala idea que Eduardo eligiera donde vivir, el muy idiota los habia llevado al peor lugar de Lima, junto a donde una jueza! milagro que no se habia mudado al mismo Palacio de Justicia...Se arrepentia de no haber elegido el mismo, la zona donde vivirian. Eduardo era un sentimental, sabia muy bien los motivos por los que se habia mudado precisamente a ese edificio y su sentimentalismo podia arruinarlo todo.

- No me veas con esa cara, que mas seguros no podemos estar. Nadie me buscaria en el mismo edificio de una Fiscal, seria muy sagaz para la policia peruana pensar de esa forma. Asi que mejor quedate tranquilo, porque aca estamos bien.
Ni el se lo creia, pero mejor convencer a Guillermo para que no comience a idear sus planes estupidos.

- Deberias tirartela y asi la tienes a raya, eso siempre les gusta. La abogadita no esta tan mal...Si no tuviera esa cara de loca yo mismo me la tiraba...

- Dejala en paz , Guillermo que ya te dije que esa mujer parece que desprecia a todos por aca y no me la pienso tirar solo para que se quede callada.

- ¿ y quien te dijo que era para que la calles? deberias tirartela porque es mujer y vive a tu lado, de paso que la mantienes controladita. Acaso no viste ATRAPADO SIN SALIDA? La unica manera de dominar al enemigo femenino es tirandoselas, luego se quedan mansitas y no dan mas problemas...

Eduardo no habia visto la pelicula con Jack Nicholson, pero habia leido ese libro varias veces y siempre pensaba que el mismo era " el Jefe Escoba" en todo ese manicomio de amigos suyos bdel que ya no podia salir.

- no me jodas- mascullo Eduardo secamente.

Guillermo seguia tirado en el sillon, ahora limpiando el cañon de su arma. Penso que Eduardo podia actuar de Jefe Escoba en esa pelicula, todo gigante, callado y por sobre todo LOCO.

- Por que no desempacas los cuadros? Al menos le darian un poco de color a tu mausoleo- dijo, mientras miraba los cuadros de Oliver aun empaquetados y apoyados en las escaleras.

- Me da asco cuando veo esos cuadros, me recuerdan esa noche. Ni te imaginas como olia el estudio de Oliver cuando llegue. Debiste ser tu quien quien fue esa noche..

Guillermo guardaba silencio, sin hacerle mucho caso.
- Deben valer una fortuna...
- Tal vez, ya sabes que yo no se de arte. Me da igual lo que cuesten.

Guillermo se levanto del asiento y razgo con la mano la envoltura de uno. Un oleo a colores que mostraba una barca en un mar azul claro.

- Si, no te gustan damelos a mi. Yo los vendo.

-Olvidalo, esos cuadros son lo unico que queda de Oliver y al ultimo huevon que se los hubiera dado seria a ti- y tapo el cuadro con una toalla.

- Hmm- dijo Guillermo y encogio los hombros- Al menos yo los pondria en la pared...


- Vamos- le interrumpio Eduardo, no queria seguir recordando a Oliver y la noche de su muerte-solo tenemos 2 horas.
- Como Ud. diga Maestro- sonrio Gullermo y lo siguio escaleras arriba, con su pasito de roedor.

.....

Cuando Guillermo se fue dos horas mas tarde, Eduardo se volvio a sumir en esa desolacion que queda despues de entregarse a los instintos. Recordaba a Andrea cada vez que se quedaba solo, aun no podia quitarsela de la cabeza, tal vez jamas podria.

Vio su mausoleo, como llamaba Guillermo a su nueva casa y lo vio tetrico y asfixiante con las luces tenues, cayendo sobre las paredes de color marfil. Los muebles negros, el piso de madera y la mesa de vidrio, donde reposaban algunos billetes. Lo unico colorido eran los peces nadando en silencio y acompasando su soledad con su beber incesante.

Se acerco a las pinturas, extrañaba a Oliver, despues de su muerte ya no tenia con quien hablar y Guillermo era una molestia necesaria, en medio de tanta gente que solo venia por lo otro. Viejos silenciosos que hablaban lo necesario y pedian lo justo. Solo Guillermo sabia su verdadero nombre, pero no le gustaba como lo pronunciaba "July" decia y entonces se acordaba de la risa de Andrea, cuando todos aun estaban en sus cabales y no habia dienero de por medio.

Abrio las pinturas, todas se referian al mar, a faros, a botes vacios. Uno que otro eran dunas lilas y mates o simplemente naturaleza muerta, firmados con el seudonimo de Oliver N.
Nada que le gustara realmente, solo el primero tenia ese color azul que lo hacia querer zambullirse en el y esa barca vieja tipificando la soledad que el mismo sentia en ese momento.

El ultimo cuadro, era el oleo de una mujer desnuda con la cabeza inclinada y un sombrero gigantesco, que intentaba tapar unos ojos celestes y unas cejas oscuras. Los rizos le caian sobre los hombros y ella sonreia coquetamente, feliz de demostrar su desnudez.

Era Andrea.

Oliver la habia pintado desnuda quien sabe cuando y ella habia posado feliz para el. Incluso le habia pintado el lunar en forma de estrella que tenia entre ambos pechos y que Eduardo besaba cuando terminaban de hacer el amor.

No podia creer que Andrea hubiera posado desnuda para Oliver, de haberlo sabido antes, no hubiera dejado que Oliver se suicidara...Lo mataba el mismo, por traicionero !

Eduardo estaba furioso. Veia el rostro limpio de Andrea sonriendo desnuda en el oleo y podia imaginar las miradas entre ella y Oliver, no podia soportarlo.
Se sento en el sofa a fumar y pudo ver que Oliver la habia pintado mas hermosa de lo que el recordaba, incluso con la cabeza ladeada como cada vez que le pedia hacer el amor con su zezeo involuntario.
Ella y su pamela eterna en la cabeza tratando de ocultar los ojos de paloma que lo habian enamorado desde la primera vez.

La extrañaba tanto! Cada vez que veia los videos juntos en la cama, recordaba su perfume de jazmin y su voz canaria. Entonces ordenaba comida china, como ella lo haria si estuvieran juntos y comenzaba a engullir la comida agridulce y los trozos de piña con la imagen congelada de Andrea en el momento preciso que le decia " te amo , cielo" en su acento español prestado.

Ahora tenia esa pintura frente a el, para recordarsela todos los dias y hacerle doler masd que antes, por imaginar la mirada de Oliver tocandola en todos sus rincones.
Eran cuatro de la mañana, cuando el vio la pintura por ultima vez esa madrugada y descubrio que en la sonrisa de Andrea habia algo extraño, era ella, pero al mismo tiempo no lo era. Oliver la habia pintado diferente, un poco mas timida, quizas.

Subio las escaleras rumbo a su habitacion.Se sentia melancolico.
Acababa de descubrir que Andrea en ese cuadro tenia algo que la volvia hermosa. No sabia lo que era, pero no pudo evitar pensar que en ese cuadro, la que ocultaba los ojos debajo del sombrero tenia un aire a Pilar Rondon, su vecina histerica.

Esa noche soño que hacia el amor con la chica del sombrero azul y que su nombre no era Andrea, sino Pilar.

6 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Olor a hembra

Hoy recordé a qué huele una mujer...Me refiero a una mujer normal...sin perfume, sin artefactos, sin nada. Que perturbador. Millones de recuerdos vinieron a mi, allí desnuda bajo la frazada tibia, la sábana enrrollada en los pies, inmóvil con las manos en el vientre, esperando como un capullo. Como alguien muerto.

¿De dónde sale ese olor? Me pregunté. ¿Emana de su cuerpo, su pecho, su piel? ¿No lo calman el jabón, el perfume ni las cremas? ¿Puede ser tan imperceptible como intenso? Algo a lo que te acercas y te marea, te tumba de la impresión de no ser ningún olor conocido.

Trato a diario de cubrir mi olor, me avergüenza, pues me identifica. No creo que hieda, es más alguno que otro hombre ha comentado que mi olor natural es rico..delicioso según el más poético. Un olor que aguarda aquí cerca del cuello, en la nuca, por los hombros. Un aroma de mujer que me va cubriendo como un disfraz invisible, mientras aguardo al acecho. Un perfume tuyo, exquisito- dicen con ensayada destreza.

Yo ento…