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Cuento sucio(8)

"Despierta mijito, ya es tarde"-
La voz de la abuela sonaba ronca cerca a su oido, sus manos sarmentosas sobaban su rostro intentando despertarlo.
" Julito, vete a buscar trabajo de nuevo, hoy dia si te va a ir bien"

Julio, se movio entre las frazadas fetidas por la humedad y bajó los pies al suelo de cemento, estremeciendose por el frio. La cara de la abuela era tan arrugada como una pasa y el tenia que irse a buscar trabajo de nuevo. Solo 8 años! Quien halla trabajo a esa edad?

Los jardines de la familia Risueño eran enormes y fue facil colarse alli y ser el jardinero nuevo, quien podaba las rosas, quien cortaba el pasto, que alli llamaban césped. Tres comidas seguras al dia y un mayordomo que le hacia la vida imposible. tener que soportar a los perros de caza que tenia la familia y sentir orinarse de miedo, cuando los traian enjaulados delante suyo, con su fauces rabiosas. Todo en esa casa era de temer, execepto Fiorella Risueño, la niña de la casa, de la misma edad, pero con zapatos y educacion.

Fiorella se acercaba a Julio y le decia, " cortame margaritas, que hoy se casa mi muñeca" y el corria a cortarlas con los mocos en la nariz y las manos sucias. Fiorella un dia se fue, dicen que se murio en la piscina de los tios, pero para el seguia viva, porque era el unico angel en esa casa de despelote.

"Dispara, huevon, dispara"- y el sentia de nuevo el contacto frio del arma pesada entre sus manos, el miedo, la rabia. Y jalar el gatillo, sin saber porque.
"ya eres hombre, chibolo"- esa voz gruesa con olor alcoholico, le decia que ya era hombre y el se acercaba a su propio muerto. Su primer muerto, tirado con los ojos abiertos y el olor a carne chamuscada, ese olorcillo a polvora que lo perseguiria toda la vida.

Pobre hombre! ni sabia como se llamaba, a lo mejor habria una familia, esperando por el , a lo mejor una novia, una niña llamada Fiorella esperando para decirle que corte margaritas del jardin porque su muñeca se casaba.

Julio se acerco a su cadaver y sintio que el revolver en su mano pesaba mas que nunca y que tenia ganas de vomitar toda su rabia y miedo sobre aquel hombre.

Sus ojos abiertos, las escleras llorosas, la cara de suplica...pobre tipo!

" Julito, despierta que tienes que trabajar"- era su abuela de nueva desconocedora de como se ganaba la vida a esa edad. "Julito, despierta, despierta" ...

Eduardo despertó sudando de su pesadilla matutina, se tomo la cara y estaba humeda de lagrimas y recuerdos mal delineados. ¿ Dónde estaria la abuela ahora? ¿ Donde estaban Fiorella Risueño y los perros de caza? ¿ a donde se habian ido sus muertos?

Se estaba quedando solo, todo a su paso se volvia polvo y no habia nadie para acompañarlo.


Entró a la ducha de vidrios transparentes y no puso el agua caliente, queria otra vez las duchas frias de su infancia en la casa Risueño, en donde los empleados se bañaban con agua helada incluso en invierno. LLoro en la ducha, el unico lugar donde no podia sentirse debil con gotas escurriendo por el rostro.

Que soledad de mierda da el dinero!- pensó y sin proponerselo si su vecina la Fiscal tambien sentia esa soledad, si la gente nacida entre ricos, tambien se sentia asi de miserable, cuando se quedaba sin nadie en el mundo.
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