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El No amor acto 3

TRES

Cuando salieron del restaurante ella miro en derredor y se dio cuenta que estaba en el mismo lugar de siempre: News Cafe y quiso cerrar el otro circulo. Paso frente a las mesas y se vio a si misma con el otro ex, cansados despues de un fin de semana de amor, almorzando a las 5 de la tarde.
- Vamos a la libreria- sugirio. Y el accedio mudo.

Entonces comenzaron a ver discos, a hojear libros y ella sintio que cualquier melancolia pasaba, que era feliz. Vio todos esos libros bellisimos y los quiso todos, incluso vio esos titulos que habian marcado el circulo anterior.
El resto de la tarde fue contradecirse e ir peleando por el gran almacen. Ahora no eran nada, no se guardaban la menor tolerancia, no tenian porque fingir ser delicado o pensar en el otro. El se detenia en los aparatos ciberneticos y ella en la ropa de mujer. Distantes caminanban por alli y ella comprendio que era momento de irse.
- Llevame a casa.
La voz de ella sonaba seca despues que el le pidiera una camisa C. Dior, como antes cuando eran aun novios.
Pero se perdieron entre la gente y alli mismo se encontraron y volvieron a ser amigos. Es divertifdo comprar contigo, le comentaba ella. Siempre lo fue, a pocos hombres les interesan los colores y texturas.
- Al 99% de hombres no les gusta comprar con una mujer...
Ella lo miro risueña, recien ahora se daba cuenta que llevaban 3 horas paseando y ella no se habia detenido en la seccion zapatos ni lo habia obligado a verla como se probaba decenas de vestidos. Finalmente eran amigos.

Entonces ella se atrevio a decirle, una confesion mas...

- Sobre el tipo del viernes, creo que lo amo.

El sonrio y le dijo quedamente

- Andas muy desesperada buscando el amor, te estas imaginando cosas. Si ese tipo no se dio cuenta de todo lo que hiciste, tal vez el sentimiento sea unilateral...

Siempre tenia razon, en la banca de madera ella se quedo meditando. Tal vez era cierto, tal vez habia ocurrido lo de siempre, ella se lanzaria tras un tipo que no sentia nada y caeria al piso nuevamente destrozada.

- A veces pienso que es perfecto- le dijo en voz baja- incluso cuando no dice nada, incluso en las cosas que odio que haga, incluso entonces siento que lo quiero.

El volvio a sonreir.

- Vamos, es mejor hablar de esto en casa- Entonces tomaron el auto a casa y ella admitio que no importaba el dolor, lo seguirir intentando con aquel tipo.

- Eres una necia...
- Lo se...pero a veces vale la pena serlo.
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